En su caseta siempre tienen mantas para que duerman mulliditos menos una que la dejamos fuera. Bueno.. pues casi siempre acaban arrastrándolas todas fuera de su caseta para estar más cómodos encima del cemento y jardín.

Y así son todos los días… nosotros les metemos las mantas.. y ellos las acaban sacando (sonrío) Lo ideal que también se las metieran otra vez en su caseta.. pero no lo hacen! Así que, nos encargamos nosotros al final del día, para que duerman en blando.

Y esta tarde.. al final del día.. cogo la manta (la que suele estar fuera de su caseta) y la coloco en un sitio diferente (por ver si les gusta esa zona) Y cual es mi sorpresa.. cuando Luc se levanta de su sitio e inspecciona el lugar donde está la manta: La pisotea.. olfatea.. mira a su alrededor.. y hace uno de sus típicos ruidos de malestar (como incómodo) da media vuelta.. y se vuelve hacia su caseta. Baguira sorprendida, se dirige hacia la misma manta pero a ella le da igual. Le sorprende que esté ahí pero se acaba tumbando. Acaricio a Baguira y celoso.. Luc se levanta dirigiéndose hacia nosotras.. Rodea a Baguira por detrás pisando así la manta.. y éste sigue sin estar cómodo.. mira hacia la manta.. y otra vez nos comunica que no le gusta ese sitio. Así que, nos deja solas y se tumba dentro de la caseta, otra vez.

¿Qué hice con la manta? Dejarla en ese sitio para ver la respuesta del día siguiente: ¿Estará donde la he dejado? ¿La habrán movido de sitio? Ya veremos mañana viernes!!

Buenas noches… 🙂

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